testimonios + 2014 Mayo 18, Guatemala

 

Queridas compañeras y compañeros de la calle y del Mojoca,

 

con infinito dolor, Quenia y yo hemos recibido la noticia de la ausencia de Chiqui, como siempre hemos llamado a Alónica. La conocíamos todos, la queríamos, porque era amable con todos, no era chismosa, compartía lo que tenía. Es un ejemplo para nosotras y nosotros.

 

Pero la Chiqui sigue viviendo en nuestros corazones y siempre apoyará a su Movimiento, particularmente a las chichas y chicos de la calle, con las cuales ha vivido toda su vida. Chiqui, te miramos cómo estás ahora, como mujer de una resplendeciente belleza, de esa belleza de las jóvenes mujeres cuando aman y son amadas. Estás de pié frente a Dios, lo miras en los ojos y Él no aparta su mirada.

 

Gracias por tu ser Chiqui,

 

Gerardo y Quenia